hablar con Dios

El autor de este salmo continúa en la lógica inocente de un niño, que observa lo creado y disfruta de su Dios en ello. El v. 3 inicia con la imagen maravillosa de un Dios que crea con sus manos (Gn. 2) Dios cual alfarero dándole forma a su obra. Esto es obra de tus manos, obra de tus dedos. El salmista nos presta un criterio maravilloso para pensar a Dios. Dios pone en forma, orden, con detalle de artesano, de artista, toda su creación. Sigue absorto en su contemplación nocturna.…

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